


Caracola: proyectar con lo disponible
Una vivienda en Canyelles que explora cómo construir a partir de materiales recuperados y excedentes industriales. Su disponibilidad, sus dimensiones y sus cualidades guían el proyecto desde las primeras decisiones.
| Ubicación | Canyelles, Barcelona |
| Tipo | Vivienda unifamiliar de obra nueva en autopromoción |
| Superficie | 85 m² |
| Arquitecta | Sara Baldasano |
| Colaboración | Albert Cols |
| Material broker | LOOP, Thaïs Kempell, Luca Caraglio |
| Financiación parcial | Agència de Residus de Catalunya (ARC) |
| Objetivo | Más del 80 % de materiales reutilizados |
| Estado | En curso |
Diseñar y construir con materiales reutilizados
Caracola será la casa de una madre y su hijo en Canyelles. El encargo nace de su sensibilidad hacia el entorno y de una voluntad compartida: construir su hogar con materiales reutilizados. Esa decisión transforma la manera de proyectar desde el inicio.
Proyectar empieza por buscar: visitar talleres, reconocer piezas, medirlas y conocer su procedencia. Materiales que han sostenido otros edificios o que nunca llegaron a utilizarse entran en el dibujo con sus dimensiones, cantidades y prestaciones.
Búsqueda y diseño avanzan juntos. Una partida de madera resuelve un forjado; un lote de cerámica abre una posibilidad para la fachada. Cada hallazgo exige comprobar, calcular y volver a dibujar: se avanza y se vuelve atrás, aunque nunca al mismo lugar.
Todo ello con un presupuesto ajustado. Recuperar materiales puede abaratar su adquisición, pero exige más dedicación para localizarlos, evaluarlos y prepararlos, sin renunciar al confort, la seguridad y la calidad de los espacios.
Como proyecto piloto, Caracola documenta ese recorrido —ensayos, reacondicionamiento, acopio, transporte y puesta en obra— y registra cantidades, mermas, costes y tiempos para estudiar cómo la reutilización reorganiza el diseño, la construcción y la coordinación entre quienes la hacen posible.
Datos del proyecto
| Material reutilizado | ≈ 100 t previstas |
| Madera laminada | 149 m² de forjado (27,5 m³) |
| Ladrillo refractario | ≈ 23.000 piezas (≈ 75 t) |
| Teja sin estrenar | 628 piezas (≈ 3,1 t) |
| Demanda energética | −32 % respecto al modelo inicial |
| Emisiones, energía y agua evitadas | en cálculo |
Cantidades del inventario de proyecto; masas estimadas con densidades de referencia, provisionales.
Qué se reutiliza y de dónde viene
Lo recuperado también puede cambiar de función.
Estructura
Los forjados de suelo y techo se hacen con tramos de grandes vigas de madera laminada (GL28h) de la antigua bolera de La Maquinista, en Barcelona. Las piezas se clasifican, se ensayan y se caracterizan; después se cortan en taller y se colocan de plano, de modo que el canto de la viga pasa a ser el ancho del panel. Se aprovecha el 93,5 % de la madera de las piezas utilizadas.
Las vigas, los pilares y los dinteles son de pino macizo: excedentes de obra y árboles caídos por el viento o talados que iban a acabar en un gestor de residuos. La pérgola exterior es metálica y se construye con la estructura recuperada de una exposición.
Envolvente
La fachada y los muros de carga son de ladrillo refractario de la antigua fábrica de vidrio Rovira, en la Zona Franca. Estaba destinado a construir sus nuevos hornos, pero la fábrica cerró antes de usarlo.
De la misma fábrica procede el aislamiento refractario de suelo y cubierta, que se ha ensayado y se complementa con aislamiento térmico. La cubierta se acaba con teja cerámica sin estrenar: el excedente de un fabricante que cerró. Las carpinterías combinan piezas recuperadas y nuevas.
Pavimentos
El pavimento interior se hace con ladrillo refractario de segunda calidad de Teide, excedente de fábrica que nunca llegó a usarse. La tarima exterior combina madera de palés y lamas de madera sobrantes de obra.
Equipamiento
Los muebles de la cocina y los armarios se hacen con las puertas de los armarios del vestuario del RCTB. Las puertas interiores, los sanitarios, la grifería, las picas y las encimeras de piedra natural también son recuperados.

Aprovechar el sol, conservar el calor
Reutilizar no basta: también hay que reducir la demanda energética.
En invierno
La geometría de la vivienda y sus aberturas buscan aprovechar la radiación solar en invierno. La masa de los materiales interiores permite acumular parte de ese calor, mientras el aislamiento ayuda a reducir las pérdidas durante la noche.
En verano
Las protecciones solares y la ventilación en las horas frescas buscan limitar el sobrecalentamiento. El estudio térmico permite contrastar estas decisiones y ajustar conjuntamente materiales, huecos y envolvente.
Aprender y validar
Caracola también es un banco de pruebas para la reutilización.
Qué necesita la reutilización
Tiempo para localizar recursos, ensayos y comprobaciones, coordinación entre agentes y documentación que permita tomar decisiones.
Validar al terminar
Una vez construida, toca validar lo que se ha hecho: comprobar cómo funciona, recoger los aprendizajes y detectar qué se puede mejorar en la próxima obra.



