

Qué es una auditoría pre-demolición
¿Cómo vamos a reutilizar lo que ya está construido si no sabemos qué tenemos?
| Tema | Herramientas · Normativa |
| Formato | Guía de 12 páginas en PDF |
| Fuentes | DIN SPEC 91484:2023 · normativa de cada país (2026) · guía FCRBE (Interreg NWE, 2022) |
Qué es. Una primera documentación detallada de los materiales y componentes de un edificio antes de una intervención importante. Sirve para saber qué hay antes de derribar, analizar el potencial de circularidad de los materiales existentes, hacer visible a todos los agentes el valor material del inmueble y activar el mercado circular.
No solo ayuda a reutilizar. Caracterizar bien los materiales también permite reciclarlos manteniendo más valor, porque no partimos de un residuo indiferenciado, sino de un material conocido y caracterizado.
Cuándo entra lo cambia todo
Si la auditoría llega después del proyecto, solo sirve para gestionar residuos. Si llega antes, cambia el proyecto.
Antes de decidir el derribo
Ayuda a conservar.
Durante el diseño
Funciona como catálogo de materiales con los que diseñar.
Justo antes de derribar
Solo queda optimizar el reciclaje.
Fases según DIN SPEC 91484:2023.[1]
Cómo hacerla
Cuanto antes empieza la auditoría, más tiempo hay para encontrar destino a los materiales y componentes.
Quién puede hacerla
Arquitectos, propiedad, constructoras y empresas de demolición y deconstrucción, entidades de control técnico, almacenes de material recuperado y expertos en reutilización. Cada uno ve cosas distintas.[3]
La guía recomienda combinarlos según los objetivos del proyecto: quien comercializa material detecta lo que ya tiene mercado; un experto en reutilización ve también las oportunidades menos habituales.
Del escaneo visual al inventario detallado
Primero, un escaneo visual en cuanto sabemos que queremos intervenir en un edificio o un entorno construido existente. Después, una pre-auditoría más genérica que lista cada material o componente con foto, cantidad, medidas, observaciones y posibles destinos.[3]
Si se ve potencial, una auditoría complementaria inspecciona esos materiales y componentes a fondo, documenta pruebas de desmontaje y prepara una ficha por lote para comunicarlo.
Auditoría de residuos no es auditoría de reutilización
La auditoría de residuos se organiza por códigos LER, por materiales. Una ventana cuenta como cierta cantidad de vidrio y cierta cantidad de madera. En una auditoría de reutilización, la misma ventana entera cuenta como un único componente.[3]
Combinarlas es viable si se tienen en cuenta estas diferencias y si el equipo tiene experiencia en reutilización.
Cómo detectar el potencial
Por analogía con lo que ya se recupera habitualmente: ladrillo macizo, tejas, madera, parquet, baldosas, acero estructural, puertas, radiadores de fundición, sanitarios, piedra.[3]
Y con criterios: estado, cantidad, homogeneidad, valor, facilidad de desmontaje y logística, ahorro de carbono y sustancias peligrosas. Ningún desmontaje ni ensayo destructivo antes de evaluar la presencia de amianto.[3]
Qué hacer con el inventario
Informar a la empresa de demolición de qué materiales y componentes se recuperan antes de empezar el derribo, y compartirlo con el equipo del nuevo proyecto para reutilizarlos en la misma obra o en otra.[3] La clave es que esta información llegue a la fase de diseño: es ahí donde el proyecto puede incorporar los materiales y alcanzar los impactos y los objetivos fijados.
En obra pública, la guía propone anexarlo al contrato de derribo, con una obligación de medios para desmontar con cuidado y buscar destino a los materiales y componentes, o usarlo como base de una licitación de desmontaje.[3] Para nosotros, el inventario tiene que formar parte de las bases del concurso, para que los materiales y componentes existentes sean una condición de diseño desde el inicio, no algo que se gestiona después.
La guía
El proyecto europeo FCRBE (Interreg Noroeste de Europa) publicó en 2022 The reclamation audit, una guía para hacer el inventario de los productos reutilizables antes de derribar. Recuerda que hoy se reutiliza menos del 1 % de los materiales que salen como residuo de obras y derribos, y que reutilizar puede tener un impacto entre 2 y 12 veces menor que usar un producto nuevo equivalente.[3]
En inglés, francés y neerlandés, con una plantilla de inventario en Excel.
Mapa normativo
Auditorías pre-demolición en Europa: obligatorias en unos países, ausentes o reducidas a un plan de residuos en otros.
Obligatoria y orientada a la reutilización
Francia (PEMD, 2023), Dinamarca (2025), Luxemburgo (2022), Suecia y Londres (GLA, 2021).
Obligación parcial
Italia, solo en obra pública (CAM 2022); Alemania, según la región.
Voluntaria o vía certificación
Inglaterra (BREEAM), Irlanda (guía EPA) y Valonia.
Plan o inventario de residuos, no auditoría de recursos
España, Cataluña, Portugal, Flandes, Bruselas, Países Bajos, Austria y Finlandia.
Sin obligación específica encontrada en el resto de países (en gris).
* Casos mixtos: combinan la lógica de residuos con la identificación de materiales y componentes reutilizables.
Fuente: elaboración propia de LOOP a partir de la normativa de cada país (2026).[2]




