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Actualidad

Lo que nos llevamos del III Congrés Catalunya Circular

No hay un modelo europeo que copiar, sino ecosistemas en los que inspirarnos.

CongresoIII Congrés Catalunya Circular · 28 y 29 de octubre de 2026 · CCIB, Barcelona
Sesión«Construcció 4.0: del tsunami normatiu al disseny per al desmuntatge», organizada por el ITeC
ModeraGlòria Díez
En la mesaAlbert Sagrera Cuscó, Cristina Sendra, Jordi Ibáñez Ferrer, Eduard Cuadern, Pol Miret y Sara Baldasano

Sara Baldasano7 min de lectura

Seis profesionales compartimos mesa en la sesión del ITeC y, desde perspectivas distintas, todos hablamos de construir con los recursos que ya existen: el edificio como banco de materiales, desmontar para volver a utilizar y diseñar pensando en futuras transformaciones.

Que la reutilización ocupe este espacio en el debate es una señal de avance. Pero todavía queda mucho trabajo para incorporarla de forma habitual en las obras. Aquí compartimos algunas de las ideas que salieron en la sesión y otras que se quedaron fuera.

¿Qué modelos están funcionando mejor para consolidar un mercado de productos reutilizados y qué lecciones podríamos aplicar aquí?

No creo que exista un modelo ganador exportable. Lo que funciona en Europa son ecosistemas en los que coinciden tres factores.

Una oferta completa y profesionalizada

No basta con que el material exista: hacen falta infraestructura y agentes. Centros de recursos urbanos donde el material se recupera, se almacena y se prepara, como la Materialenbank de Lovaina, que el Ayuntamiento abrió en 2021 y que ya recupera 250 toneladas al año[1][2].

Y hace falta el material broker, que conecta oferta y demanda y entrega el material con las condiciones técnicas que el arquitecto necesita para poder prescribirlo.

La demanda pública

La obra pública tiene que incluir en sus pliegos condiciones que incentiven el mercado: inventarios de reutilización, lotes de material recuperado.

Es la administración quien puede asumir el riesgo de las primeras operaciones y normalizar la práctica.

Un marco normativo que obligue e incentive

La responsabilidad sobre el material recuperado aún no está regulada: hoy la resolvemos con acuerdos entre agentes, proyecto a proyecto. Lo que sí está activando el mercado son las normas que obligan a aplicarla, como la auditoría pre-demolición o la limitación de la huella de carbono de los edificios. Dinamarca, por ejemplo, ya limita el carbono de la obra nueva a una media de 7,1 kg de CO₂ por metro cuadrado y año[3].

Pero con una condición: el método de cálculo tiene que reconocer la reutilización. Si un material reutilizado cuenta como uno nuevo, el límite no ayuda[4]. El nuevo Reglamento europeo de productos de construcción lo resuelve: incluye los productos usados, y su ciclo de vida empieza cuando se desmontan[5]. Francia nos da la lección contraria: ha regulado mucho, pero sobre el residuo y no sobre el producto, y no ha alcanzado sus objetivos de reutilización[6].

Una oportunidad concreta

La directiva europea de eficiencia energética de los edificios (EPBD) obliga a los Estados a presentar en enero de 2027 la hoja de ruta para limitar el carbono de los edificios nuevos[7]. Es ahora cuando hay que asegurar que la reutilización cuente.

Y tenemos un vacío: la Ley 7/2022 obliga a la demolición selectiva desde 2024, pero regula la separación de residuos, no la conservación del producto[8]. Nos falta la auditoría pre-demolición como paso previo.

No es una idea nueva

En el año 458, el emperador Mayoriano hizo responsables a los funcionarios que autorizaban desmontar edificios públicos para llevarse la piedra[9], y el Código Teodosiano ya regulaba cómo hacer ese desmontaje y qué hacer con los materiales[10][11].

Antes de derribar, alguien tenía que decidir qué se conservaba. Es, en cierto modo, la precursora de la auditoría pre-demolición.

Si tuvieras que identificar la principal barrera que nos separa de estos casos de éxito, ¿sería una cuestión de confianza, logística, coste, disponibilidad de los materiales o algún otro factor?

La confianza, la logística o la disponibilidad son síntomas de una barrera de fondo: la fragmentación.

Dos procesos separados

Hoy desmontar y construir son dos procesos separados, con agentes, calendarios y contratos distintos. Por eso el material no llega cuando hace falta, la información sobre el material no pasa de un agente a otro y nadie tiene el encargo de llevarlo de una obra a otra.

Y cuando aparece una dificultad, cada agente toma la solución más fácil para él, que es la lineal.

El pacto de De HER

Hace poco visité De HER, en Róterdam, un centro circular construido con el material de un laboratorio desmontado en Delft[12][13]. Según nos explicaron, se fijaron un objetivo de circularidad muy alto, alrededor del 90 %, y pactaron que, ante cualquier problema que no supieran resolver, la solución no podía ser la lineal.

Ese compromiso compartido es lo que les permitió no caer en ella.

Llevarlo a los contratos

Pero también nos enseña un límite: era un pacto voluntario, en un proyecto municipal, con el material de una sola fuente[12]. Para que esto escale, la colaboración no puede depender de la voluntad de cada equipo. Tiene que incorporarse a los contratos, con equipos que integren desde el principio a quien desmonta y a quien construye[14][15].

Entre la aspiración y la realidad hay un salto enorme, y solo lo cerramos si la colaboración deja de ser excepcional y se convierte en la manera normal de trabajar.

Referencias

  1. VRT NWS, 20/12/2025. Materialenbank de Lovaina: apertura en 2021; de 20 t (2022) a 250 t (2025).
  2. Atelier Circuler vzw, presentación (abril de 2025). Acuerdo marco de urban mining con la ciudad de Lovaina; retos de financiación y certificación.
  3. The Civil Engineer, «Denmark phases in stricter CO₂ rules». BR18: límite medio de 7,1 kg CO₂e/m²/año desde el 1/7/2025.
  4. Nordic Council of Ministers (2023), Circular construction in the Nordic countries. El cálculo danés inicial asignaba a los materiales reutilizados las mismas emisiones que a los nuevos.
  5. Reglamento (UE) 2024/3110 de productos de construcción. Incluye los productos usados; el ciclo de vida empieza con la desinstalación.
  6. REP PMCB (Francia): refundación de la filière, 2026. Objetivo de reutilización de 2024 no alcanzado; rechazo de la AIMCC al compromiso del Gobierno (6/10/2026).
  7. Directiva (UE) 2024/1275 (EPBD), art. 7, y Comisión Europea, life-cycle GWP. Hoja de ruta de valores límite en enero de 2027; cálculo obligatorio en 2028 (más de 1.000 m²) y en 2030 (toda la obra nueva).
  8. Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, art. 30. Demolición selectiva obligatoria desde el 1/1/2024.
  9. Policy Options (IRPP), sobre la Novela 4 de Mayoriano (458). Sanción a los funcionarios que autorizaban desmontar edificios públicos.
  10. Arce, J. (2006), Archivo Español de Arqueología. Legislación del Código Teodosiano sobre la conservación de los templos.
  11. Religions (MDPI), 2024, 15(6):663. El Código Teodosiano regulaba la demolición de los templos y la reutilización de sus materiales.
  12. Circle Economy, «De HER, a circularity centre». Material de una sola fuente, documentado con pasaporte de materiales; N3O, BAM, DGMR.
  13. Rotterdam Style, «Rotterdam launches De HER». Inauguración el 23/5/2025, Bovendijk 191.
  14. Bouwend Nederland, Materialen Expeditie 2022. Colaboración temprana y bouwteams como condición para que la reutilización arranque.
  15. Ciudad de Malinas (Mechelen), Impuls circulair herbestemmen.

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